El Museo Arqueológico Nacional es uno de los más interesantes que tenemos en Madrid. Comparte espacio con la Biblioteca Nacional y no tiene nada que envidiar al resto de museos arqueológicos del mundo, con restos realmente interesantes, como la Dama de Elche, el tesoro visigodo de Guarrazar, las momias o los jeroglíficos, en el que además las piezas están presentadas de forma muy didáctica, perfecto para que los niños se inicien y los mayores recordemos (o descubramos).

De un solo vistazo podemos ver la historia de la humanidad. Ahora bien, para ir con niños pequeños sería conveniente preparar la visita un poco antes, y explicarles que en este museo vamos a ver los restos de las civilizaciones más importantes que han poblado la tierra, desde la prehistoria, pasando por los egipcios, los romanos, los visigodos… y hacerles una pequeña línea del tiempo para que visualicen y coloquen más o menos ordenadamente lo que van a ver, se hagan una idea de la evolución y el interés que tienen estos restos para nosotros y para qué nos sirven.

Los restos prehistóricos son muy interesantes pero requieren de mucha explicación, lo mejor es que la visita está organizada más o menos cronológicamente, por lo que poco a poco paseamos por los restos y vamos aprendiendo con interesantes vídeos explicativos e infografías.

Los restos egipcios son posiblemente los que más impresionan a los más pequeños, las momias, los sarcófagos y los jeroglíficos, que forman una colección bastante aceptable, suelen ser sus preferidos.

Una visita obligada en Madrid para no perderse nada de nuestra historia, para que los niños y niñas despierten su curiosidad e interés en todo lo que les rodea.